26 de febrero de 2013

Sin titulo.

Historias son historias, 
ellas sueñan con hacerse leyenda,
con dormir sobre la almohada que
supone tener la consciencia tranquila,
con saber que detrás de cada casualidad
existe algo más que el destino.

Amores son amores,
ellos sueñan con vivir siempre un sueño
aunque de insomnio se trate
y de realidades se vivan;
también los hay de los que sueñan con
ser leyendas, pero para esto deben tener una historia.

He sabido de historias y también de amores,
he escuchado de leyendas y sueños,
he visto transcurrir el tiempo de prisa
y a las personas tan lento.

Hay amores  tan largos
como larga es mi fe en el amor 
y tan cortos como cortas
las noches que he pasado con ella.
Hay historias tan únicas
como únicos los momentos que vivimos y viviremos juntos,
─no pasa nada─
nuestra historia es leyenda, y nuestro amor es historia.

Luego, lo que se supone que debe pasar, pasa;
después de todo, a veces llegan
 finales felices antes de saber siquiera que es el final
y no te das cuenta de cuán cortas pueden ser
las historias de amor hasta que al final
lo único que termina pasando entre nosotros
es el tiempo.

14 de agosto de 2012

Uno menos uno.

Allí va la timidez,
subiendo los colores al rostro mientras sujeto tu mano y sonríes,
como para variar aun no digo ─mucho gusto─  pero tú sabes el gusto que me das.

Allí va la mirada,
como desvaneciéndose en tu pelo,
pendiendo de la curva de alguno de tus rizos negros,
como si se enredase con el aire que tocan mis pupilas.

Allí va la historia,
escribiéndose,
formando parte de esta inercia que la alberga
y nos lleva a algún lugar desconocido que ambos conocemos muy bien.

Allí van las rocas,
desliéndose en el par de tragos que sostienen nuestras manos
mientras te pregunto cosas de tu vida
y me respondes con preguntas de la mía.

Allí va la cuenta,
entre risa y controversia; la pago yo
aunque insistas en pagarla tú, parezco una bestia
y no me quedan dudas de tu parentesco a una tal Bella.

Allí van los pasos,
uno a uno más cerca de tus labios,
más cerca de tu piel, más cerca,
más cerca de esta noche, de tus pechos, de ti.

Allí va lo culto,
a un lado de cama, abriendo paso al necio
que soy cuando me encuentro con tu piel,
cuando reside en mí el deseo que bien sabes desbordar.

Allí va la luna,
Abriendo paso al alba,
y tú allí, dormida, indefensa, tan hermosa,
lo que siempre he querido y no he aceptado.

Allí va la cobardía,
en conjunto con lo que pude ser
y no fui por mentiroso, me mentí,
me dije que no te querría, me lo impuse
y al final te quise como nunca y desaparecí como siempre.

Allí va la noche,
anunciándote como si todavía me pertenecieras,
y yo, sintiéndome tuyo, no descarto enmendar lo que hice
y tener la oportunidad de decir ─mucho gusto─.


14 de marzo de 2012

Tú y yo.

A primera vista eres perfecta
y no hay don sin tu grandeza
tampoco error sin perfección.
A segunda vista no te veo
y hasta creo que te sueño
yaces vida en mi canción.

A primera vista no eres juego
ni mi vida mucho menos
no sé bien lo que eres tú.
A segunda vista ya te sepo
y un error en éste verso
me delata el corazón.

A primera vista no hay más nada
que una niña enamorada
del amor de mi mirada.
A segunda vista no hay más todo
que sonrisas y despojos
que hace el mundo de los dos.

A primera vista te resido
donde cuando te acaricio
a primera vista el corazón.
A segunda vista tú me invades
y no hay fuerza que te pare
ni distancia, ni razón.

A tercera vista esto complejo,
somos mar y somos cielo
somos vida de los dos...

...y es que somos sólo: tú y yo.

2 de marzo de 2012

Namasté

Yo honro el lugar
dentro de ti donde
el universo entero reside.
Yo honro el lugar

dentro de ti de amor y luz,
de verdad, y paz.
Yo honro el lugar

dentro de ti donde
cuando tú estás
en ese punto tuyo,
y yo estoy

en ese punto mío.
Somos sólo uno.

26 de noviembre de 2011

Tu cielo.

Aquí nos encontramos, 
en éste camino, 
en ésta tierra y en éste cielo.
Aquí nada se oculta,
aquí todo se sabe.
Te escribo,
aun no sé si me lees,
pero me hace bien leerme.
Entre tantas cosas,
recordarte es lo
que mejor me pasa, 
es lo que mejor me sucede.

─Hola ¿Cómo va todo?─ 
le pregunto al cielo.
No se escucha nada,
pero se siente alivio.

De niño,
aprendí mucho contigo, 
desde como
amarrar mis trenzas,
hasta no dar nada perdido.
De hombre
 no cambian mucho las cosas;
hablando se entiende la gente;
luchando se habla, tranquilo.

Eres parte del cielo
que miro todos los días,
todas las noches.
Eres parte del rostro
que imagino en cada luna,
en cada sol.
Eres parte de muchas vidas
que contigo son felices.
Soy parte de una tierra
que te observa a diario
en tu hogar,
nuestras memorias
 nuestros corazones.

Tu cielo.

Alaisa...

18 de agosto de 2011

Que ironía es quererte


Mis ironías son suyas,
son de ésa mujer.

Cierro los ojos
para mirarla.
Me recuerdo a mí,
para recordarla a ella.

Mis ironías son suyas,
son de ésa mujer.

Puedo mirar la noche
y ver su rostro.
Saber que habito en sus ojos
y aun así perderme en ellos.

Con ella puedo hacer
de lo ficticio real.
Con ella, junto a mí.
Sé que se tratan de ironías
pero las hace lógicas.
Que ironía.

Mientras más la quiero
más me desconozco.
Inexplicablemente
mirar el infinito
ha vuelto irónico.

Mis ironías son suyas,
son de ésa mujer.

Preguntarme por mí
no es más que
responderme en ella.
Los  versos que hablan de mí
se tratan de ella.

Ella, ella quizás sea perfecta.
Sin duda es única
y la prefiero así.
La vivo en mi insomnio.
Muero por ella
y me siento más vivo.

Su voz se hace leer.
Sus letras se hacen escuchar.
Su fragancia es tan tangible
y a la vez tan intocable,
sólo ella.

Siento que despierto
para soñarla.
Su sonrisa es la mía,
 yo la sonrío.

Mis ironías son suyas,
son de ésa mujer.

Es un placer conocernos.
La conocí para conocerme.
Hoy estoy seguro
de que lo más mío
que tengo, es de ella.
Que ironía.