31 de mayo de 2017

Cuando la veo

Cuando la veo
veo café,
veo mujer,
veo presente,
veo futuro,
veo familia,
veo razones,
veo sueños,
veo preocupación,
veo el mundo,
veo nostalgia,
veo ternura,
veo amor;
me veo.

Qué verá
cuando me ve.


Sólo eso quiero

Ni obligación,
ni capricho;
tampoco excusa
o compromiso.
Así fue
porque es,
así cedió
y se dió.

Las horas,
minutos,
los segundos
y el tiempo
quedarán
en anécdotas;
Las bocas igual
hablarán con recelo.

El tiempo
no se pierde,
se pierden
los momentos;
un momento
que nos dure 
toda la vida,
sólo eso quiero.

Mientras tanto

El pasado me persigue
en forma de recuerdo,
se pone tu piel y me tienta;
que recuerdo tan bonito
el de tus manos,
y qué decir de tu boca,
llena de verdades 
e incongruencias;
ah, pero tus ojos,
tus ojos no mienten,
tus ojos trabajan
por la justicia
y por lo que sientes.
Tu pecho late
un nombre,
y a menudo,
con el qué dirán
se pelea.

Mientras tanto, yo,
persigo al pasado
en forma de presente,
así como buscando
ponerme tu piel
y tentar al futuro.

Historia corta

El muchacho
a su motivo
preguntó:

¿Acaso será mucho
pedir que te quedes
conmigo, incluso,
cuando yo me vaya?

30 de mayo de 2017

Entender

No entiendo
aquellos ojos
que quieren soñar
y no sueñan,
ni a nuestros
labios,
pidiendo permiso
para tocarse;
no entiendo
esta vida
si la felicidad
se pospone
por lluvia.
No te entiendo.

Entiéndeme tú
que no es falta
de comprensión
cuando aquellas,
nuestras manos,
que se unen,
se suman y se restan
sin darse cuenta.

Pero entiéndete
mejor tú misma,
entiende de una vez
por todas
que no eres trofeo
ni copa;
que no eres suerte
ni azar;
que en el amor
no hay calendarios
y que para muchos
serás la luz de una
hermosa estrella fugaz
y para pocos
la única razón
para mirar el cielo,
no más.

Qué pena amor mío,
no te puedo entender,
pero te quiero.

24 de mayo de 2017

Mirarte

Cada mañana
al despertar,
abrir los ojos
y llenarme de ti,
con mi arte tenía.

Ay de nosotros

Y desde luego
que un anhelo
puede tomar
forma
de mujer,
cuerpo
de mujer,
y así,
aprenderá
a arder
como mujer.

Un anhelo mío,
por cierto,
mío que
comparto
con el mundo,
mío de los míos,
de mi gente,
de mis amores,
de mis tiempos,
tuyo.

Ay de nosotros,
amor mío,
que ya nos quisimos
y nos queremos,
que ya nos perdimos
y nos recuperamos,
que ya nos tentamos
y ahora no nos podremos
olvidar.