4 de marzo de 2016

Una y treinta y cuatro para poder

Si pudiera dormir
soñaría contigo
Si pudiera soñar
me escribiría sobre ti
Si pudiera respirar 
sólo sería tu aire
Y si pudiera luchar 
sería hasta el fin

—¿Podría sólo vivir a tu lado
sin preocuparme algún día
de morir justo aquí?—

Si pudiera mirar 
cerraría los ojos
para verme esta vida
envejecer junto a ti.

Cotidiano amigo II

Un viejo amigo
me decía:
Cuando el curioso
tiene la osadía de
mirarse con los ojos
que no le pertenecen,
el corazón tiene
un alto precio que pagar;
porque hasta las miradas
más hermosas se encuentran
llenas de las dudas
más letales.

—No se preocupe usted por eso, seis vidas más tengo yo para pagarle— contesté yo.

10 de febrero de 2016

Francamente

Francamente mi desorden me gusta,
aunque en el tantas cosas pueda perder, 
como por ejemplo los estribos,
y aunque tú lo detestes, a mí me gusta.

Cosas por aquí, otras por allá,
reproches van y vienen, vienen y van
y francamente es bueno saber
que estás tú para ayudarme.

Francamente he de reconocer
que crecí enamorándome
de mi afección
pero ahora también sucumbí
ante los encantos de la cura.

Puede sonar a utopía,
pero no lo ha sido, y ahora, francamente
mi desorden no puede estar completo sin ti,
que eres mi orden.

5 de junio de 2015

Mensaje inconcluso

No le cambiaría
ni las ojeras,
robar su sueño
es lo mío.

Ni las ojeras,
ni el cabello,
ni su mano
que va de la mía.

No le cambiaría
ni sus días,
ni su orden,
ni su vida con la mía.

Ni los diez minutos más
después de despertar
incluso, ni el llegaré tarde
por tu culpa.

No la cambiaría
por nadie en este mundo
ni por nada fuera de él.
Razones me faltan
para hacerlo
y me sobran
para amarla
por lo que es.




Antes que el ayer te cambie,
cambia tu mañana.

9 de mayo de 2014

Cotidiano amigo I

Un viejo amigo me decía:
Qué injusto es lastimar lo justo,
vaya justicia resultó ser la injusticia.
Es posible, sí, que a veces y sólo 
a besos la situación nos remedie
y ─no es que muera de amor─
como dijo Sabines cuando fraguó 
la razón de su brillante muerte.

─Ahora que no me llame,
porque bien podría 
acudir corriendo.─
Contesté yo.

25 de abril de 2014

Digamos

Digamos, 
pero sin usarnos
de sospechas asaltadas;
entonces digámonos
como nuestra
consecuencia bendita,
como lo que sucedimos
cuando aparentemente
nada sucedía:
que nos vamos a decir
como bienquiere el hacedor 
y sin palabras.

Digámonos te quiero
en la corteza
de un viejo árbol 
digamos, sí,
desde el no sentido común
lo sensato que es querernos
con nuestro más loco tacto,
por si algún día nos llegara
el momento de odiarnos
con todo nuestro amor.

Entonces ven
y vamos a decirnos
tal cual como somos,
ah, pero
sin impartir justicias
de culpables e inocentes;
sugiriéndonos
de nunca y siempre
e ignorando, claro, 
cual sea su infinitud;
digamos entonces 
de rostro a rostro
y mirándonos los ojos:
digámonos.

7 de noviembre de 2013

Un medio

Hay un vaso medio lleno
o quizás medio vacío
cuando dudo;
una luna a media noche
o una noche a media luna
si te pienso;
una media naranja
o una persona incompleta
si jugamos al inconformismo;
hay fines por doquier
y como busques
que no justifican los medios
y también un medio ambiente,
si en mi ambiente
nuestros aires no se tocan;
hay más medios de comunicación
cada vez que te hablo con un beso;
existe un medio oriente en paz
en el que no yacen viles guerras
dentro de nosotros
y los medios de transportes
se manejan bajo
un requisito básico
cuando nos acostumbramos
a cerrar los ojos;
hay un medio tiempo
para el que guste
y un tiempo completo para ti;
luego es posible que hayan
más medios de los que creemos,
pero no creernos medios
es el truco para estar completos.