siempre unidas a pesar de,
cualquiera sea el por qué.
Sin importar cómo,
sin importar dónde,
sin importar cuándo.
Unidas por un cielo que las mira,
por un ángel que las guarda,
por un Sol que siempre brilla
y que nunca apaga su alma.
Unidas por una risa
que ayer fue tristeza,
por una fe
que mueve montañas,
por un camino
que busca norte,
por ésta vida que tanto aman.
Ejemplo de un cielo que vive,
y de una tierra que extraña,
de un día que sueña
con la noche estrellada.
Mientras brille el Sol
que alumbra al alma
nunca fueron dos,
y siempre serán nunca.
Por ésta amistad que cree,
ríe y ama, siempre nunca.
Unidas por un cielo que las mira,
por un ángel que las guarda,
por un Sol que siempre brilla
y que nunca apaga su alma.
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